Soy tuyo.
lunes, 27 de mayo de 2013
Sólo quiero decirle al mundo entero que tú eres mi chica.
Qué quedará de nosotros, de ti y de mí, cuando dejemos de intentarnos, cuando el orgullo gane el pulso y cuando le abramos la puerta al insomnio por las noches, de madrugada, y ya nada importe demasiado. Qué quedará cuando, en nuestros cuartos, tumbados en la cama, parezcamos dos cadáveres, tan fríos y con esa triste sonrisa en la mirada que deja la distancia cuando mata. Qué quedará, yo no lo sé, no me preguntes; no me mires, voy a llorar, a correr tan fuerte y a huir tan rápido que quizá me rompa ahora mismo. Demasiadas ganas, cariño, demasiadas ganas me han caducado mientras te esperaba sentadito en todas mis indecisiones. Y no he podido hacer mucho. No pude aprender a olvidar antes de que comenzases a doler. Y nunca supe cerrar los ojos hasta desaparecer. Ha sido un poco como llegar demasiado tarde, pero ya me voy acostumbrando. Y de nuevo la única forma que tengo de gritar es escribiendo, ahogándome en palabras que nunca te dije, que siempre estuvieron ahí, calladas, quemándome la garganta y dejando cicatriz. Algunos "Te quiero" y "Te echo de menos", otros "Ojalá estuvieses aquí" y un tímido "Vuelve pronto". Pero no. Pero no, ni tú ni yo, ni querernos ya, ni tú volver ni yo perseguirte. Ahora ya pasar página, sin querer, sin poder, con ese brillo en los ojos de que voy a llorar en cuanto deje de engañarme, que no soy tan fuerte. Y es que a mí, y eso ya lo sabes, siempre me han dado miedo los finales, quizá porque son inevitables. Pero, es que, ¿sabes?
Que no quiero que vuelvas, lo que yo quiero es que no te vayas nunca. Que no quiero finales felices, ni poemas bonitos, ni domingos de mantita y peli, ni París; yo lo que quiero es que estés. Eso es todo. Que estés y me mires, cuando me derrumbe por dentro, y que me cojas de la mano muy fuerte cuando empiece a romperme, y que me digas que no, que no merece la pena, cuando ponga los ojos en blanco y me entren ganas de llorar. Quiero que me abraces el insomnio por las noches, que me entiendas los silencios y que cantemos alguna canción de Ambkor en la ducha. Que me pases el humo, que me beses sin motivos, que me improvises sonrisas y quiero no tenerle miedo a los lunes a tu lado. A tu lado, todo, sino nada. A tu lado sonriendo o llorando, qué más da, hace tiempo que me maravilla la belleza de lo triste. Hace tiempo que planifico un futuro contigo, como si fuese la salida de emergencia de mi vida. Y es que creo que sigues sin entender que yo me reduzco a un montón de ojalás que se parecen mucho a tu forma de hacerme sonreír. Nadie va a entender mejor que tú esta tonta necesidad de cerrar los ojos y que, al abrirlos, sigas ahí, a mi lado, sin que te asusten ni mis cicatrices ni mis ganas asfixiantes de escapar. Que sigas ahí ayer, hoy y mañana. Y hasta que se nos sequen las ganas y nos preguntemos qué hora es nada más levantarnos, mareados ya de girar con el mundo. No sé, me ahogo un poquito al no poder expresarlo mejor. Al comprobar que las palabras, a veces, no están dispuestas a hablar de esto: de lo de dentro. Así que, cariño, cierra los ojos con fuerza. Lo haces muy bien. Sí, muy bien...
domingo, 26 de mayo de 2013
Otra putada más.
Parezco gilipollas cada vez que alguien me pregunta que qué tal estoy y respondo siempre lo mismo, un simple " bien " con la cabeza cabizbaja y los ojos llorosos. Y es que no aguanto más así, no aguanto más negando a todo el mundo que aún te quiero cuando por dentro me estoy muriendo. Estoy cansado de vaciar el vaso pero que eso siga sin llenarme a mí, porque, ¿sabes? Nada va bien, y te juro que he intentado cambiarlo, pero me resulta tan imposible... Es como si nada funcionase sin ti, ¿curioso verdad? No sabes lo que duele que alguien te pregunte, ¿no lo has superado, verdad? Se te ve en las ojeras y tener que negarlo, porque ya sabes que nunca he sido de mostrar mis sentimientos. Y es que, aunque parezca que todo va bien, que ya nada me afecta, te echo de menos, tanto que me duele. Y dudo que el de la izquierda aguante muchos más golpes. Solían preguntarme que por qué me costaba tanto olvidarme de ti, y la respuesta solía ser siempre la misma: ' Siempre estuvimos hechos el uno para el otro, joder. ' Y es que, sinceramente, no soporto que otro hijo de puta te tenga loca. Que el plan era perdernos juntos, no perderte a ti... Y cuando me dicen: " Tío, olvídala, te está haciendo mal. " Les miro, y les digo: " No quiero olvidarla, sino recuperarla. " Pero qué van a saber esos gilipollas del amor, y qué van a saber de mí. Cuando paseo por la calle y veo a esas parejas felices me pongo a pensar: " Joder, yo podría estar así con ella ahora mismo. " Y es que no tengo cojones a decirte: " Eh tonta, que te echo de menos. Volvamos a ser los dos tontos de antes que se querían como nadie. " Pero para qué, si tú estás con tu vida, sin mí, y yo con la mía, que es una mierda sin ti, por cierto. Sólo me queda el tequila del malo, las lágrimas hasta las tantas, unas ojeras que ya me llegan al suelo y esta puta necesidad de ti que no me la quita ni Dios. Y por si se le olvida a ese hijo de puta, dile que aún le queda para que te quiera tanto como lo hice yo. (Y lo sigo haciendo).
sábado, 18 de mayo de 2013
Antes muerto que tenerte que ver con otro en frente.
Hola preciosa, ¿todo bien?
Creo que llegó el momento de escribirte por última vez, de dejar de romperme el alma escribiendo y dejar de autodestruirme pensando en lo jodidamente perfectos que éramos. Sé que ni me lees, y que tampoco hay posibilidades de que me leas, sé que estás con otro chico y que seguramente serás feliz con él, y por una parte, me alegro, porque ¿sabes? Ya te dije que eras la chica que todo tío querría tener en su vida, la tía por la que cualquiera mataría por tus jodidas pupilas. Pero por la otra parte, no me alegro, y seguramente odie a ese tío, sin conocerle, por hacerte feliz él y no yo, no sé, me va todo tan mal, ¿sabes? Mis amigos me han dicho que no puedo seguir así, que la vida pasa y las personas se van, pero el problema es que yo no quería que te fueras de la mía, quería que te quedaras siempre, y sí, está lo típico de que siempre no existe, pero me hubiera gustado ser la excepción. Éramos la envidia de todos, eh, y aquí estamos, tú por tu lado y yo por el mío, puto destino. Me hubiera gustado no haberla cagado de esa manera, y que tú no me hubieras dicho esas palabras que me hundieron. Me hubiera gustado acabar juntos, acompañarte a casa a las tantas de la mañana, pasar los Domingos juntos, poder hacerte reír cuando estuvieras mal como antes... Sé que nunca te lo dije, y que probablemente no lo leas y nunca lo sepas, pero ¿sabes? Yo antes de conocerte estaba muy mal, ya sabes, el tema de mi padre, de mi ex, ella me jodió mucho y había perdido las ganas de enamorarme. Y es que la vida es una puta mierda, pero lo bonito es encontrar a alguien con quien que enfrentarte a eso. Y aparecistes tú, así de repente, y no pensé que llegarías a ser tan importante en mi vida. No llegué a pensar que cuando te decía ' al final te enamoras de mí ' acabaría siendo al revés, porque ¿sabes? me cambiaste, a mejor, yo antes era un chico solitario, no me gustaba estar con gente por miedo a que me hicieran daño como otras tantas veces, no quería que alguien se volviera imprescindible en mi vida para luego largarse y quedarme jodido... Incluso creo que... qué coño, sé que me llegué a enamorar de ti, nunca te lo dije quizás porque sé que un tío como yo no se merece a una tía como tú, aunque eres mi alma gemela, no me gusta decirlo en pasado porque pienso que sólo hay una en todo el mundo. Hubiéramos llegado a ser increíbles, estoy seguro. No sé qué me hiciste que me cambiaste, tenía ganas de sonreír, joder. Eres diferente a las demás chicas con las que he estado. Y es que por más que intente superarlo, por más que intente fijarme en otras chicas, estás tú en todas ellas, yo no sé si será verdad esto de que el tiempo lo cura todo, pero en mí no está haciendo ningún efecto, me gustaría coger el móvil y enviarte un Whatsapp preguntando qué es de tu vida, que de la mía sin ti no mucho, y preguntarte qué tal el día, como antes. Tener insomnio de hablar contigo hasta las tantas y no de llorar... La verdad que no creo que aguante mucho tiempo así, mis amigos me han dicho que lo mejor es que desconecte de todo, de Whatsapp, Tuenti y demás redes sociales, que será lo mejor, y que me centre en el baloncesto, ¿sabes? Hay varios equipos interesados en mí, y en parte me alegro, es algo que me ayuda a desconectar del mundo, hasta incluso hay días que me voy a las cinco de la mañana a jugar, no sé, me ayuda a no pensar en nada durante unas horas. Igual que escribir, sé que no me leerás, pero es una forma de desahogarme, me gustaría coger la chaqueta y escaparme a verte y gritarte las veces que hicieran falta que te quiero, los putos 365 días del año, con tus errores y tus virtudes. Pero me tendré que conformarme con gritarlo en el parque de siempre, solo y a la nada, con suerte un día de estos me oirás, quién sabe, yo no lo sé, bueno, sí sé que la cagué, pero todo el mundo comete errores, ¿no? Los dos la cagamos, y acabamos demasiado mal. Seguramente hayas pasado página, un chico como yo es fácil de olvidar. Pero quiero que sepas que cuando más sola te encuentres, que pienses, o que lo intentes, pensar un poco en mí, ¿te acuerdas de lo de: ' Que te odien, que ya estoy yo para quererte '. Pues sí, aunque todo el mundo esté en tu contra, yo voy a seguir ahí. Joder, te echo de menos. Que ya sólo sonrio si dijeras que me quieres... También estoy esforzándome bastante en conseguir una media alta, con suerte el año que viene me podré ir al extranjero, y si sale bien, en unos años vivir en Australia, quién sabe, a lo mejor nos encontramos, tú con tu vida y yo con la mía, nos podremos tomar un café juntos y contarnos millones de cosas, ponernos a recordar y espero que en ese momento ya no duela, porque ahora es ponerme a recordar y hundirme. Hasta la más mínima tontería me sigue recordándome a ti, suelo decir que lo he superado, pero es llegar a casa y ponerme a pensar. Y espero que realmente te vaya todo genial, que te lo mereces, que eres mi mierda feliz, mi alma gemela, la chica de mi vida y punto. Quién lo dude que le jodan. Creo que llegó el momento de despedirme, cuídate mucho no, muchísimo. Te quiero, mongola. Borrón y cuenta nueva, prometo ser mejor de lo que era.
Con muchísimo amor: el mongólico que te perdió y te va a querer siempre.
PD: Acuérdate de mí cuando cenes gambas con ese cabrón, anda. Para este soldado fuiste su mejor conquista.
Creo que llegó el momento de escribirte por última vez, de dejar de romperme el alma escribiendo y dejar de autodestruirme pensando en lo jodidamente perfectos que éramos. Sé que ni me lees, y que tampoco hay posibilidades de que me leas, sé que estás con otro chico y que seguramente serás feliz con él, y por una parte, me alegro, porque ¿sabes? Ya te dije que eras la chica que todo tío querría tener en su vida, la tía por la que cualquiera mataría por tus jodidas pupilas. Pero por la otra parte, no me alegro, y seguramente odie a ese tío, sin conocerle, por hacerte feliz él y no yo, no sé, me va todo tan mal, ¿sabes? Mis amigos me han dicho que no puedo seguir así, que la vida pasa y las personas se van, pero el problema es que yo no quería que te fueras de la mía, quería que te quedaras siempre, y sí, está lo típico de que siempre no existe, pero me hubiera gustado ser la excepción. Éramos la envidia de todos, eh, y aquí estamos, tú por tu lado y yo por el mío, puto destino. Me hubiera gustado no haberla cagado de esa manera, y que tú no me hubieras dicho esas palabras que me hundieron. Me hubiera gustado acabar juntos, acompañarte a casa a las tantas de la mañana, pasar los Domingos juntos, poder hacerte reír cuando estuvieras mal como antes... Sé que nunca te lo dije, y que probablemente no lo leas y nunca lo sepas, pero ¿sabes? Yo antes de conocerte estaba muy mal, ya sabes, el tema de mi padre, de mi ex, ella me jodió mucho y había perdido las ganas de enamorarme. Y es que la vida es una puta mierda, pero lo bonito es encontrar a alguien con quien que enfrentarte a eso. Y aparecistes tú, así de repente, y no pensé que llegarías a ser tan importante en mi vida. No llegué a pensar que cuando te decía ' al final te enamoras de mí ' acabaría siendo al revés, porque ¿sabes? me cambiaste, a mejor, yo antes era un chico solitario, no me gustaba estar con gente por miedo a que me hicieran daño como otras tantas veces, no quería que alguien se volviera imprescindible en mi vida para luego largarse y quedarme jodido... Incluso creo que... qué coño, sé que me llegué a enamorar de ti, nunca te lo dije quizás porque sé que un tío como yo no se merece a una tía como tú, aunque eres mi alma gemela, no me gusta decirlo en pasado porque pienso que sólo hay una en todo el mundo. Hubiéramos llegado a ser increíbles, estoy seguro. No sé qué me hiciste que me cambiaste, tenía ganas de sonreír, joder. Eres diferente a las demás chicas con las que he estado. Y es que por más que intente superarlo, por más que intente fijarme en otras chicas, estás tú en todas ellas, yo no sé si será verdad esto de que el tiempo lo cura todo, pero en mí no está haciendo ningún efecto, me gustaría coger el móvil y enviarte un Whatsapp preguntando qué es de tu vida, que de la mía sin ti no mucho, y preguntarte qué tal el día, como antes. Tener insomnio de hablar contigo hasta las tantas y no de llorar... La verdad que no creo que aguante mucho tiempo así, mis amigos me han dicho que lo mejor es que desconecte de todo, de Whatsapp, Tuenti y demás redes sociales, que será lo mejor, y que me centre en el baloncesto, ¿sabes? Hay varios equipos interesados en mí, y en parte me alegro, es algo que me ayuda a desconectar del mundo, hasta incluso hay días que me voy a las cinco de la mañana a jugar, no sé, me ayuda a no pensar en nada durante unas horas. Igual que escribir, sé que no me leerás, pero es una forma de desahogarme, me gustaría coger la chaqueta y escaparme a verte y gritarte las veces que hicieran falta que te quiero, los putos 365 días del año, con tus errores y tus virtudes. Pero me tendré que conformarme con gritarlo en el parque de siempre, solo y a la nada, con suerte un día de estos me oirás, quién sabe, yo no lo sé, bueno, sí sé que la cagué, pero todo el mundo comete errores, ¿no? Los dos la cagamos, y acabamos demasiado mal. Seguramente hayas pasado página, un chico como yo es fácil de olvidar. Pero quiero que sepas que cuando más sola te encuentres, que pienses, o que lo intentes, pensar un poco en mí, ¿te acuerdas de lo de: ' Que te odien, que ya estoy yo para quererte '. Pues sí, aunque todo el mundo esté en tu contra, yo voy a seguir ahí. Joder, te echo de menos. Que ya sólo sonrio si dijeras que me quieres... También estoy esforzándome bastante en conseguir una media alta, con suerte el año que viene me podré ir al extranjero, y si sale bien, en unos años vivir en Australia, quién sabe, a lo mejor nos encontramos, tú con tu vida y yo con la mía, nos podremos tomar un café juntos y contarnos millones de cosas, ponernos a recordar y espero que en ese momento ya no duela, porque ahora es ponerme a recordar y hundirme. Hasta la más mínima tontería me sigue recordándome a ti, suelo decir que lo he superado, pero es llegar a casa y ponerme a pensar. Y espero que realmente te vaya todo genial, que te lo mereces, que eres mi mierda feliz, mi alma gemela, la chica de mi vida y punto. Quién lo dude que le jodan. Creo que llegó el momento de despedirme, cuídate mucho no, muchísimo. Te quiero, mongola. Borrón y cuenta nueva, prometo ser mejor de lo que era.
Con muchísimo amor: el mongólico que te perdió y te va a querer siempre.
PD: Acuérdate de mí cuando cenes gambas con ese cabrón, anda. Para este soldado fuiste su mejor conquista.
miércoles, 15 de mayo de 2013
Para la chica de mi vida.
Bueno... ¿cómo empezar? Probablemente nunca leas esto, de hecho, no hay posibilidad de que te llegue. Probablemente estoy escribiendo esto para mí mismo. Supongo que debería decir todas estas cosas especialmente ahora, pero escribir me ayuda. Por fin creo que lo estoy superando, creo que ahora estoy finalizando el proceso. Por fin me di cuenta de que no vas a volver nunca. Creo que ya superé la fase de ponerme a recordar y empezar a llorar. ¿Sabes qué?, estoy bien. Incluso estoy viendo a una chica, todos siguen diciéndome que es un paso positivo, para superarte y eso. Y no me malinterpretes, es una buena chica pero es distinta. La gente me dice siempre '' vas a encontrar a alguien más, hay muchos peces en el mar. '' Pero me siento como un pez en una pecera. ¿Alguna vez te hablaron de la teoría '' multi-verse ''? Se dice que hay una cantidad infinita de universos paralelos al nuestro que contienen todas las posibilidades de cada circunstancia. Me deja pensando, ¿sabes? Quiere decir que en algún lugar hay un mundo donde aquel día no se jodió todo. No la cagué con esas cosas y tú no me dijistes esas cosas que me hundieron. Y no acabamos sin hablarnos. U otro mundo donde todo salió bien, y todavía estamos juntos. Y somos felices y hacemos cosas juntos. Hoy en día, estás bastante lejos, con tu nueva vida y tu nuevo chico. Me pregunto si te acordarás de mí, me gustaría que me hablaras. Que me dieras alguna señal de que sí que te acuerdas. Porque, ¿sabes qué? No lo estoy pasando nada bien, la verdad que la vida es una mierda, y mira escribí todo esto sin mencionar la palabra esencial, pero mirando de forma realista y objetiva, diría que todavía te quiero, y creo que nunca voy a dejar de quererte. Espero que tu nuevo chico te trate bien, como te mereces, porque te echo de menos, más que nunca. No paro de escuchar Let her go, la canción que apenas unas horas te dediqué y no paro de llorar, puta frase: Sólo sabes que la quieres cuando la has perdido, y la dejaste ir. Creo que dejaré de escribirte, no es bonito eso de romperte, que no te lean y no dejar de llorar, cuídate, muchísimo, como si lo hiciera yo.
Con amor, el chico de tu vida.
Con amor, el chico de tu vida.
Me dueles mucho.
Esto del amor me viene grande. Después de tanto tiempo, cuando creía haberlo conocido, resulta que se comporta como un completo desconocido. No quisiera dramatizar. Pienso que el amor es siempre igual, aunque nunca de la misma forma. ¿Será por eso que podemos enamorarnos muchas veces?
Te quiero mucho, hace tiempo que quería decírtelo. Me siento un poco cobarde al escribirte mis sentimientos. Pensarás que la mejor forma de comunicar algo tan profundo es hablando, compartiendo con palabras lo que sentimos... bueno, lo que siento. Comprobarás que aún siguen vivas algunas de mis esperanzas.
Si he decidido escribirnos en estas letras es, en parte, porque me expreso mejor cuando escribo. Además, no quisiera caer en la mentira de las palabras. Las palabras me hacen decir cosas que no siento. La voz es mi mejor maquillaje. Cuando escribo no sé mentir tan bien, es uno de mis defectos. Las letras me desnudan.
¿Por qué siempre me enamoro de la persona equivocada? es una buena pregunta. Y, dados a hacernos preguntas: ¿Qué es el amor? A mi nunca me han querido. No, al menos, como quisiera que me hubiesen querido. Es un poco triste pero es la única verdad que me queda. ¿Qué es el amor? me gustaría saberlo. Últimamente me siento derrotado. Tengo miedo. ¿Y si me quedo solo? Puede que la soledad sea la única salida que me quede.
Y, volviendo a lo que siento por ti, sólo quisiera decir que no sé qué me ha pasado. Parece que no me canso de que me rompan el corazón. Soy más fuerte de lo que pensaba, o quizá más orgulloso de lo que creía. Quizá soy masoquista. ¿Quién sabe? ¡a lo mejor soy un completo estúpido! Ojalá. Ojalá fuese un completo estúpido y estuviese viendo el vaso medio vacío. Ojalá estuviese mirando la vida desde la perspectiva pesimista. Pero ¿qué pasa si no hay más perspectivas?, ¿qué pasa si vivo en un presente infinito? Ojalá las cosas cambien pronto, pero siempre he creído que "Ojalá" es un perchero muy débil donde colgar toda una vida.
No sé qué escribirte más. No sé cómo promocionar este fracaso. Se me acaban las esperanzas que un día me decían que todo era posible. Maldita esperanza y su manía de abandonarme cuando ya se han ido todos. También se me acaban las insistencias por alcanzarte, estés donde estés. Estés donde estés, ya no importa, ya no vamos a cruzarnos. Tengo la sensación de que me vacío de algo que nunca he tenido, quizá de una vieja promesa que me hice a mi mismo. Yo quise amar y no he querido.
¿Sabes qué creo? que leer todo esto te va a hacer feliz. ¿Te sorprende mi excesiva atención hacia tu persona?, ¿te regodeas, como si de una victoria se tratase, al comprobar lo que siento por ti?, lo hondo que has conseguido calar en mí sin ni siquiera habértelo propuesto. Si de alguna forma, leyendo esto, has sentido compasión por mí, te pido por favor que no la tengas. No me regales tu compasión, porque la compasión es el peor entendimiento que puedes ofrecerle a mis sentimientos. Estoy seguro de que las personas disfrutan siendo cicatriz en la piel de otros, tú no eres diferente.
Me dueles mucho, hace tiempo que quería decírtelo. Pero en el dolor que me has causado no está tu victoria, sino en el recuerdo que has marcado en mi memoria. Que me duelas no me sorprende, a mi el amor siempre me ha dolido.
A tu indiferencia.
Te quiero mucho, hace tiempo que quería decírtelo. Me siento un poco cobarde al escribirte mis sentimientos. Pensarás que la mejor forma de comunicar algo tan profundo es hablando, compartiendo con palabras lo que sentimos... bueno, lo que siento. Comprobarás que aún siguen vivas algunas de mis esperanzas.
Si he decidido escribirnos en estas letras es, en parte, porque me expreso mejor cuando escribo. Además, no quisiera caer en la mentira de las palabras. Las palabras me hacen decir cosas que no siento. La voz es mi mejor maquillaje. Cuando escribo no sé mentir tan bien, es uno de mis defectos. Las letras me desnudan.
¿Por qué siempre me enamoro de la persona equivocada? es una buena pregunta. Y, dados a hacernos preguntas: ¿Qué es el amor? A mi nunca me han querido. No, al menos, como quisiera que me hubiesen querido. Es un poco triste pero es la única verdad que me queda. ¿Qué es el amor? me gustaría saberlo. Últimamente me siento derrotado. Tengo miedo. ¿Y si me quedo solo? Puede que la soledad sea la única salida que me quede.
Y, volviendo a lo que siento por ti, sólo quisiera decir que no sé qué me ha pasado. Parece que no me canso de que me rompan el corazón. Soy más fuerte de lo que pensaba, o quizá más orgulloso de lo que creía. Quizá soy masoquista. ¿Quién sabe? ¡a lo mejor soy un completo estúpido! Ojalá. Ojalá fuese un completo estúpido y estuviese viendo el vaso medio vacío. Ojalá estuviese mirando la vida desde la perspectiva pesimista. Pero ¿qué pasa si no hay más perspectivas?, ¿qué pasa si vivo en un presente infinito? Ojalá las cosas cambien pronto, pero siempre he creído que "Ojalá" es un perchero muy débil donde colgar toda una vida.
No sé qué escribirte más. No sé cómo promocionar este fracaso. Se me acaban las esperanzas que un día me decían que todo era posible. Maldita esperanza y su manía de abandonarme cuando ya se han ido todos. También se me acaban las insistencias por alcanzarte, estés donde estés. Estés donde estés, ya no importa, ya no vamos a cruzarnos. Tengo la sensación de que me vacío de algo que nunca he tenido, quizá de una vieja promesa que me hice a mi mismo. Yo quise amar y no he querido.
¿Sabes qué creo? que leer todo esto te va a hacer feliz. ¿Te sorprende mi excesiva atención hacia tu persona?, ¿te regodeas, como si de una victoria se tratase, al comprobar lo que siento por ti?, lo hondo que has conseguido calar en mí sin ni siquiera habértelo propuesto. Si de alguna forma, leyendo esto, has sentido compasión por mí, te pido por favor que no la tengas. No me regales tu compasión, porque la compasión es el peor entendimiento que puedes ofrecerle a mis sentimientos. Estoy seguro de que las personas disfrutan siendo cicatriz en la piel de otros, tú no eres diferente.
Me dueles mucho, hace tiempo que quería decírtelo. Pero en el dolor que me has causado no está tu victoria, sino en el recuerdo que has marcado en mi memoria. Que me duelas no me sorprende, a mi el amor siempre me ha dolido.
A tu indiferencia.
Buenos tiempos.
Eran buenos tiempos aquellos en los que ni tú ni yo éramos nosotros, pero en los que aspirábamos a serlo todo. ¿Recuerdas? Podíamos serlo todo. Todo. Y, míranos ahora, nos hemos convertido en nada. Nada. Qué palabra tan profunda. Tan nuestra.
Ha llovido algún tiempo desde entonces. Han pasado muchos insomnios. Muchos sueños. Pero, desgraciadamente, hay heridas que cicatrizan y se quedan marcando la piel eternamente. Bueno, quizá no eternamente, pero sí hasta que hemos sufrido lo suficiente y ya no nos quedan fuerzas para seguir. Es entonces cuando olvidamos, definitivamente. Cuando pasamos página y quemamos el libro.
Pero yo aún releo las mismas líneas. No he sufrido lo suficiente. Aún no te odio lo necesario. Bueno, la verdad es que, más que odiarte, el problema es que no me odio lo necesario. No me odio por estar aquí, tan perdido. Por haber andando por los caminos equivocados; aquellos que me alejaban de mí y me acercaban a ti. Caminos que, al final, no me llevaron a ninguna parte. No me odio porque aún recuerdo cuando solíamos sonreír juntos. Eran buenos tiempos aquellos.
Y, no tengo mucho más que decir. Sigo esperando que pase algo en esta soledad. Esperar a sufrir lo suficiente o a que te decidas a regresar. Yo no me muevo, sigo tan quieto como siempre. Parece que va a llover, pero no importa, ya estoy acostumbrado a mojarme por dentro con todas aquellas lágrimas que no puedo exteriorizar. Me he convertido en un flan demasiado fuerte.
A menudo tengo que cerrar los ojos porque todo me supera. El mundo va tan rápido y me siento tan incomprendido…
sábado, 11 de mayo de 2013
Recordando(te)
Solía decirte lo mucho que te quería cuando iba borracho, sino no me atrevía. Solía pensar que la vacuna contra el orgullo era el alcohol. Solía. Nuestra historia está llena de muchas cosas que ya no hago; que ya no hacemos. No hacemos porque ya no somos. La verdad es que hacemos un bonito pasado. Somos una digna cicatriz para enmarcar en la sala de estar del paso del tiempo.
Admitiré que las cosas no salieron bien entre nosotros. Aunque, puedo jurarte, lo intenté con todas mis fuerzas. Bueno, sino con todas mis fuerzas, con todas mis ganas. Y, la verdad, no sé dónde se jodió la cosa. Dónde no fue suficiente todo lo que intentamos para sobrevivir al olvido. Supongo que no estábamos hechos el uno para el otro. Supongo que sólo servíamos para ser un desviación en la autopista de la vida. Ay, cariño, si supieras lo mucho que deseaba que fueras esa persona a la que llevaba buscando tanto tiempo. Esa persona a la que he seguido buscando después de que te fueras, de que me fuera, de que nos fuéramos todos. Y es que últimamente no me ha ido muy bien en el amor. La verdad, no me ha ido muy bien en casi nada. Ya sabes que tengo cierta tendencia a las desgracias. Y, nada, solamente pasaba por aquí y me apetecía recordar viejas malas costumbres. Malas manías. Viejos insomnios estrechamente relacionados con largas conversaciones por WhatsApp. Fíjate, hemos sobrevivido a muchas cosas. ¿Tú todo bien?
Admitiré que las cosas no salieron bien entre nosotros. Aunque, puedo jurarte, lo intenté con todas mis fuerzas. Bueno, sino con todas mis fuerzas, con todas mis ganas. Y, la verdad, no sé dónde se jodió la cosa. Dónde no fue suficiente todo lo que intentamos para sobrevivir al olvido. Supongo que no estábamos hechos el uno para el otro. Supongo que sólo servíamos para ser un desviación en la autopista de la vida. Ay, cariño, si supieras lo mucho que deseaba que fueras esa persona a la que llevaba buscando tanto tiempo. Esa persona a la que he seguido buscando después de que te fueras, de que me fuera, de que nos fuéramos todos. Y es que últimamente no me ha ido muy bien en el amor. La verdad, no me ha ido muy bien en casi nada. Ya sabes que tengo cierta tendencia a las desgracias. Y, nada, solamente pasaba por aquí y me apetecía recordar viejas malas costumbres. Malas manías. Viejos insomnios estrechamente relacionados con largas conversaciones por WhatsApp. Fíjate, hemos sobrevivido a muchas cosas. ¿Tú todo bien?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

